martes, 24 de diciembre de 2013

Capítulo 40.

Todas las historias tienen un final, pero en la vida todos los finales son un nuevo comienzo.

(Narra Carmen)

El solo hecho de haber llegado por fin a Dublín hacía que me estremeciera por dentro. Ahora mismo solo quería volver a Londres, llamar a Harry para decirle que quiero volver, que rechazaré la beca y pasar las navidades con mis amigas. Pero no puedo, no es correcto, no es bueno para mi. No es ético. Solo puedo aferrarme a que haré amigos pronto, nunca me ha costado demasiado, soy bastante sociable, pero quiero tenerlos a todos aquí. Al menos estoy mínimamente cerca de Niall, pero sé que pasaré año nuevo sola. No quería permanecer en Londres, no quería ver a Harry, ni a las chicas, no quería sufrir más. Caminé lentamente, entrando a la gran residencia donde viviría los próximos años de mi vida. Donde me haría una mujer adulta y responsable.

Entré a mi habitación. Era grande, de paredes color crema y muebles blancos. Armarios empotrados, paredes blancas, sabanas limpias, toallas encima de esta. Ests no es familiar ni cómodo, no deberían poner esas palabras en el panfleto. Dejé la maleta y las demás cosas al lado de la puerta, cerrándola. Primero hice la cama, coloque la ropa en el armario y coloqué un par de cuadros en la mesita y escritorio. Después entré al baño contiguo, era de un tamaño perfecto, cabía una bañera, el retrete, un espejo rectangular, el lavamanos y un bidé. Detrás de la puerta había perchas para poder colgar toallas. Suspire saliendo de mi habitación para dirigirme al comedor, donde ahora mismo estarían sirviendo la comida. Agarré una bandeja, cogí mi comida y me senté en una mesa sola. No había mucha gente, estaba todo tranquilo, supongo que estarían todos en sus casas. Así como yo debería...

(Narra Paula)

La despedida había sido bastante emotiva desde mi punto de vista. Realmente las fans no deberían odiar a estas chicas, ellas los querían. Demasiado. Seguramente habría polémica cuando se enterasen de que Harmen terminó, pero no las culpaba, ¡Era Harry Styles! El "favorito" de la prensa, el "favorito" de las directioners. Directionators, eso es lo que eran las que solo querían a Harry y a los demás que les diesen por culo. Debería haberme quedado en España, por lo menos hasta año nuevo. Ahora que Ana no estaba... Y no la culpaba, yo la había incitado a irse, un silencio se hizo notable entre nosotras, miré a Sally, Cece y Gema a mis lados, esta última me sonrió, cogiendome del brazo como si fuésemos amigas de toda la vida, y eso me alegraba, quería caerles bien.

Sally: ¿Te apetece quedarte en nuestra casa hasta que vuelva Ana, Pau? ¿Te puedo llamar Pau?
Paula: om, claro, como tu quieras- sonreí- mm, puedo estar sola, no quiero molestar.
Gema: ¡No molestas! Además, ¿como te vas a quedar sola? Puedes quedarte con ellas o conmigo, pero te aviso que está mi hermano y es un pesado- reí.
Cece: Iremos a tu casa a por ropa, tenemos una habitación libre en casa, puedes dormir ahí.
Paula: Está bien- Sonreí y montamos al coche.

Sally: ¡Esta será tu nueva casa hasta que Ana vuelva de Wolverhampton!- chilló, arrastrándome dentro de la casa.
Cece: ¡Sally! Deja a Pau, la vas a asustar- reí.
Gema: Creo que debería volver ya a casa, chicas.
Sally: ¿Ya? ¿Y eso?
Gema: Tengo que preparar la cena para esta noche- rodó los ojos.
Cece: Está bien, nos vemos esta noche, ¿no?- ella asintió.
Paula: Encantada de haberte conocido, Gema- dije despidiéndome con dos besos.
Gema: Igualmente Pau, hasta esta noche, chicas- se despidió con la mano, entrando al ascensor. Una vez se hubo ido, cerramos la puerta y nos sentamos en el sofá.
Paula: ¿Vosotras no tenéis que iros con vuestra familia esta noche?
Sally: Yo iré a cenar y vuelvo.
Cece: No quedaremos solas, Pau, yo ceno aquí.
Paula: Genial- Sonreí.
Sally: ¿Yo creo que Liam y Ana van ha hacerlo en Wolverhampton?- soltó con naturalidad. Cece rió fuertemente.
Cece: ¡Bruta!
Sally: ¿Qué? Es verdad, ¿vosotras no lo creéis?
Paula: Bueno, yo es que no me suelo interesar en la vida sexual de Ana, no sé, llamamé rara- reí y Cece me hizo una seña para que chocasemos las manos.
Cece: Pero bueno, ahora que lo dices, yo creo que también, si es que no lo han hecho ya...
Sally: Pues eso- rió.

(Narra Harry)

Abrí la puerta de mi vieja casa, y miré hacia todos lados, recordando cada momento vivido aquí.
Harry: ¡Mamá! Ya estoy en casa- grité.
Anne: Harry- habló entusiasmada- ¿Cómo éstas! mi niño?- habló cogiéndome de los mofletes. La abracé fuertemente, añorando sus abrazos.
Harry: Te he echado mucho de menos.
Anne: Y nosotras a ti, Harry. Ven, Gemma está preparando la mesa- asentí y seguí a mi madre hasta la cocina. Abracé a mi hermana con cariño.
Gemma: Ey enano, ¿Cómo estás?- suspiré removiendo mis rizos.
Harry: Carmen y yo cortamos hace poco.
Anne: Los rumores se han difundido muy pronto- me miró comprensiva y me dio otro abrazo.
Harry: La echo de menos- me quejé con voz ahogada.
Gemma: Lo siento, enano. Ya veras como unas navidades con nosotras te ayudan- reí. Las echaba tanto de menos.

(Narra Liam)

Un ambiente familiar me rodeó al llegar a casa. Apreté la mano de Ana, mientras caminábamos hacia el porche de mi casa, con las maletas en la mano. Toqué al timbre y enseguida una cabellera rubia apareció detrás de la puerta. Nicola sonrió al verme y me dio un abrazo, al cual correspondí.

Liam: Nicola, ella es Ana. Ana, mi hermana Nicola- se saludaron con dos besos.
Ana: Encantada Nicola- sonrió.
Nicola: Igualmente, pasad, que mamá lleva todo el día nerviosa por que veníais hoy- al entrar,  la calefacción calentó nuestros cuerpos fríos por el tiempo exterior, el olor a dulces que llenaba la estancia nos embriagó, dejamos las maletas a un lado, para subirlas más tarde. Aún con las manos cogidas, entramos a la cocina donde mi madre preparaba algo para la comida y mi padre colocaba la mesa. Sus sonrisas se hicieron más notorias al verme, los abracé a los dos y después presenté a Ana. Subimos a mi habitación, donde dormiríamos los próximos días, con la decoración intacta. Nada había cambiado desde que la dejé hacía casi tres años. Mientras colocaba mi ropa, dejé que Ana bajase al salón.

(Narra Ana)

Karen: Ana, cielo, ¿podrías meter esto en el frigorífico?- preguntó en cuanto entré a la cocina.
Ana: Claro, dame- contesté cogiendo la cacerola que me tendía.
Karen: He hecho sopa para esta noche, para que los pequeños no se quejen- sonrió.
Ana: Genial. ¿Vendrán a comer los demás, mmm- dudé sobre que termino utilizar- parientes?
Karen: Oh, no, no. Vienen esta noche, para cenar, y ya sabes, recibir los regalos de Santa Claus- Sonreí.
Ana: Ya, en mi casa hacíamos lo mismo- me sonrió cálidamente.
Karen: A tus padres no les habrá molestado que vengas, ¿verdad?- preguntó preocupada. Negué con la cabeza.
Ana: No, bueno, a mi padre un poco, pero apenas. Estaré allí para noche vieja, así que no hay problema.
Karen: Bueno, por nosotros no hay ningún problema. Ya nos contó Liam que estuvisteis mucho tiempo separados.
Ana: um, si. La verdad es que nos echamos mucho de menos- sonreímos.
Karen: Pues ahora a disfrutar de las navidades- exclamó. Asentí con la cabeza y la acompañé hasta el salón, donde comenzó a sacar vajilla para la noche. Poco después llegó Liam, el cual se nos unió a la conversación, ayudándonos a colocar las cosas.
Geoff: Ana, ¿Aún no has conocido a Ruth?- me preguntó, entrando a la cocina. Negué con la cabeza.
Karen: Había salido a comprar unas cosas que le encargué- sonreí.
Ruth: Encantada, Ana- habló sonriente, nos dimos dos besos,
Ana: Un placer- sonreí.

(Narra Gema)

Llegué a mi casa justo a tiempo, había comenzado a nevar y probablemente ya estaban cortando calles. Dejé el abrigo en una de las sillas del salón, entrando a la cocina, donde mi madre esperaba impaciente. Me acerqué a ella, dándole dos besos y abrazándola. La había echado de menos. Sonrió, iba a ser nuestra primera nochebuena sin papá, aunque cenaríamos con el resto de la familia, obviamente la de mi madre. Subí a mi habitación para dejar mis zapatos dentro del armario, cuando mi móvil vibró en uno de mis bolsillos. Lo saqué y desbloqueé, leyendo el mensaje que acababa de recibir.

-Preciosaaa, te echo mucho de menos, ¿y a ? Te amo. Niall xx.
Mi niño! Pues claro que te echo de menos, ojala hubiese podido ir, pero no quería dejar a mi familia sola. Te quiero mucho mucho. Gema xx.

Guardé el móvil, bajando a la cocina, donde mi hermano y mi madre estaban ya sentados, esperándome para comer.

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